lunes, 24 de junio de 2013

NUEVA APORTACIÓN SOBRE EL ORIGEN DEL CUCHILLO CANARIO

Francisco Javier Gil Rodríguez


     Me gustaría hacer una serie de aclaraciones acerca del cuchillo tradicional de Gran Canaria; para eso hablaré primero de mis antecedentes familiares y posteriormente aportaré novedades con respecto a su origen.

Mi abuelo paterno Francisco Gil Pérez procedía de La Solana de Tejeda; de profesión herrero y cuchillero, elaboraba todo tipo de útiles enfocados a la sociedad netamente rural de la época (azadas, sachos, picos, picos “canarios”, clavos…..). Se casó con Isabel Pérez Alemán y se estableció en La Costa Ayraga, más concretamente en la Playa de Quintanilla, municipio de Arucas, en la parte norte de la isla de Gran Canaria. Ejerció de lo que sabía, herrero, cuchillero y marcador de plátanos.

       Tuvieron varios hijos que se dedicaron a diferentes labores artesanales como profesión; canteros, herreros, cuchilleros. Mi padre Domingo Gil Pérez, nacido el año 1924, siguió los pasos de mi abuelo en el mundo de la herrería y cuchillería. Heredó de su padre el taller situado en la azotea de su vivienda en la Playa de Quintanilla. Posteriormente se casó con Rosario Rodríguez Santana, mi madre, natural de Moya y se estableció en el Barrio de El Trujillo en el casco urbano de Moya en donde prosiguió con la labor artesanal. En este lugar se dedicó a elaborar cuchillos a gusto de los demandantes; enfocados unos para el trabajo en las plataneras u otros cultivos, con los animales (vacas, jairas, baifos). El mango del cuchillo era más elaborado o no, dependiendo de los gustos de cada solicitante o de las “perras” que tuvieran. Confeccionaba preferentemente los denominados “cuchillos de cumbre” o bien los “cuchillos de Costa (de Ayraga), también “cuchillos de palo”; así como miniaturas o broches para los casamientos o para regalos.

    Acudió a varias ferias de artesanía a lo largo y ancho de las islas e incluso le propusieron representar a los cuchilleros canarios en exposiciones en Madrid…pero no podía dejar su trabajo “abandonado”.

     Aún conservo de su producción varios cuchillos, con una antigüedad aproximada de 45 años; así como una cajita metálica donde se guardan varias monedas de oro y de plata de finales del siglo XIX y principios del XX traídas sobre todo de la isla de Cuba y conservadas en bicarbonato sódico; algunas de estas monedas están incompletas ya que han sido cortadas en trocitos para ser incrustadas en las incisiones elaboradas en el mango. A su vez guardo con sumo cariño hojas desgastadas, casquillos, vainas etc. Del taller, la fragua, el yunque y las diferentes herramientas de trabajo no sé su paradero.

     A continuación mostrare varias muestras de  su arte a la hora de hacer “hojas” y “cabos” típicos de Gran Canaria. Espero que su nombre no se olvide y lo tenga en cuenta la nueva generación de artesanos y a la hora de escribir el libro que nunca se ha escrito sobre los cuchilleros de Gran Canaria.

      Con el tiempo el mundo rural se vino abajo y la emigración de la gente del campo hacia la capital se hizo vírica …y terminamos en Las Palmas. Mi padre pasó a trabajar de mecánico naval en la flota pesquera artesanal canaria, en el banco Canario – Sahariano, en La Costa de Berbería. Pero eso es otra historia.






Domingo Gil Pérez y Rosario Rodríguez Santana, de pie a la sombra de la platanera. Los Dragos,   Moya, Año 1955. Gran Canaria.                 
         






    
Broche elaborado por mi padre Domingo Gil Pérez y regalado a mi madre, Rosario Rodríguez Santana cuando eran novios. La hoja decorada con las iniciales DG y con una flor. Este cuchillito tiene la edad de 50 años. Es propiedad de mi hermana Isabel Gil Rodríguez.                                                           Fotos: Francisco Javier Gil Rodríguez.


     Ahora pasare a la segunda parte de este pequeño trabajo; el origen del mango y cuchillo. Varias teorías se han esbozado pero siempre con escasos ejemplos sobre dicha cuestión. No voy a entrar a enumerarlas en este momento.

Solamente daré información que poseo o que ha llegado a mis manos. Haré hincapié en este espacio del origen norteafricano, más bien del África Occidental, entiéndase el marco geográfico dentro de las actuales fronteras de Mauritania, Sahara Occidental y sur de Marruecos. Pero antes de entrar en materia sobre las nuevas aportaciones hablaré  de la relación de Canarias - África que no es nueva; enumerare diferentes hechos históricos que han marcado ese lazo invisible presente hasta la actualidad.

A partir de la colonización europea de Canarias se inicia  una época histórica y “oficial” de encuentros y desencuentros entre el archipiélago y nuestro vecino más inmediato. Recordar las razzias esclavistas de Alonso Fernández de Lugo al sur de Sidi Ifni  que trajo como consecuencia la muerte de guanches y canarios obligados a enrolarse en esas tropas invasoras; mencionar aquí la frase famosa de Pedro Maninidra antes de morir en batalla contra los berberiscos “Tiemblan las carnes, por el gran peligro en que las pone hoy el corazón”. Con el tiempo los corsarios berberiscos hicieron lo mismo y las islas más afectadas fueron Lanzarote y Fuerteventura;  sucedió incluso el episodio de los “renegados” que afectaron a ambas partes. No olvidar que  esta época de trasiego trajo como consecuencia la abundancia de berberiscos en Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria. En la isla de Gran Canaria se conservan tres topónimos que recuerdan la residencia de estos esclavos norteafricanos:

1)               “Berbería”; en lo más alto de Gran Canaria recibe este nombre la zona comprendida entre “Las Mesas” (topónimo nuevo dado por lo de los asaderos; lugar de esparcimiento) y Barranquillo de Juan Francés.
2)                 “Berbería”; zona en San Gregorio.Telde.

3)       "Berbería”; Casas y Barranco en Guía.

Recalcar la abundancia también en Gran Canaria a lo largo y ancho de su extensión de lugares con nombres tan sonoros como “La Morisca”, “Las Moriscas”, “El Morisco”, “Los Moriscos”. De otro lado tenemos para la misma isla, la camisuela o jaique de procedencia “morisca”. En Fuerteventura aún en día a los habitantes del Municipio de Tuineje se les llama “Los Moriscos”; tampoco olvidar el dicho “De Tuineje a Berbería se va y se viene en un solo día”.  


Cruz de Los Moriscos, Artenara, Sept. 1992. Gran Canaria. Al fondo Montaña de Altavista y Pinar de Tamadaba.                                                                                                          Foto: Francisco Javier Gil Rodríguez.
  
A su vez entra en Canarias el camello como útil de trabajo y como nuevo elemento cultural.

       A continuación la calma volvió y comenzó una etapa de intercambio entre los pescadores canarios y los moros de la costa que duró aproximadamente 400 años y más concretamente su punto final hacia finales de los años 70 del siglo XX. De esta relación se hace eco  George Glas en el siglo XVIII:

            “En vez de estimular este muy útil y provechoso sector comercial, los magistrados en estas islas adoptan todos los medios para perjudicarlo; pues de manera muy poco política fijan un precio al pescado y cargan su comercio con derechos disparatados y poco razonables, impidiendo además a los pescadores que tengan cualquier trato con los moros a cuyas costas van a pescar, lo cual constituye una grave injusticia, ya que se ven a menudo obligados, debido al mal tiempo, a arribar a la costa para repostar agua y madera. Sin embargo, privadamente tratan con ellos en beneficio mutuo; pues los canarios dan a los habitantes del desierto viejas cuerdas, que estos últimos destuercen y después hilan en hebras o en bramantes, para fabricar redes para pescar; también les dan pan, cebollas, papas y frutas de diferentes clases, a cambio de lo cual los moros les dejan coger agua y madera en su costa, siempre que les hagan falta estos productos tan necesarios, y les regalan huevos de avestruz y plumas.”.

            Es curioso ver en diferentes mapas cartográficos de la línea costera que va del sur de Marruecos, Sahara Occidental y norte de Mauritania  de infinidad de topónimos bautizados por los pescadores canarios durante siglos; a modo de ejemplo:

            * El Golfo, El Cantil, Morro Falcón, Galgo de Santa María, El Risquete, Boca de En medio, Boca de la Aguada, Boca de Jarro, Boca de los Robalos, Boca del Morro, Boca Grande, Boca Jarra, Boquita del Cosco, El Camellito, Las Canteras, El Parchel, El Rincón, El Roquete, Fondeadero de la Sarga, Fondeadero de La Monja, La Meseta, Las Puntillas, Playa Negrita, Riscos del Aire, Boca de Barlovento, Los Arbolitos, Los Medanos, Puerto Rico, Playa del Tarajalillo……..           

            Como punto final de este pequeño trabajo aportare dos informaciones etnográficas encontradas en la artesanía tradicional de un lado en Mauritania y de otro en el sur de Marruecos:

            En Mauritania, Sahara Occidental y entre los tuaregs de Níger, Malí, Argelia se utilizan las pipas de tabaco elaboradas en metal, su característica  más llamativa es el “mango” decorado a base de anillas de metal, cuerno y hueso; el método de trabajo es el mismo que el del cuchillo canario; se introducen las piezas una a una alternando a gusto del artesano piezas de metal y de las de hueso en bruto y posteriormente se pulen. 

            La foto en blanco y negro que saldrá a continuación esta extraída de un libro publicado en lengua alemana “Völker der Sahara - Mauren und Twareg. Linden Museum Stuttgart. Wolfgang Creyaumüller. 1979 ”página 49, donde se muestran dos pipas una acabada y la otra no; la conservación es bastante buena.

 Estos utensilios fueron recogidos y estudiados en la región de Trarza; en el departamento de Bou-Tilimit al sur de Mauritania y a 165 kms  de la capital Nouakchott .




              Para terminar el presente estudio nos adentraremos en el centro sur de Marruecos en pleno Medio Atlas dominio de las tribus imazighen (beréberes) de los Aït Ouirra. Para ello aprovechare la página Web de Ghautier Langlois http:// paratge.chez-Alice.fr/Aït Ouirra, que hace referencia a un estudio histórico y etnográfico del capitán  Jean Vaugien en los años 1950-1951; acabada ya la insurrección de Marruecos. Jean Vaugien  fotografía a los Aït Ouirra y la zona donde viven (Ksiba). Entre ellas tomare la siguiente; como ustedes verán muy, muy interesante.



  
            Nos describe Jean Vaugien:

         “Presque tous les hommes portent sur eux une “Tassarrit” long couteau droit effilé et perfaitament aiguisé qui sert parfois à tuer le voisin ”.( Casi todos los hombres portan un “Tassarrit”, largo cuchillo recto delgado y perfectamente afilado que sirve a veces para matar al próximo…). 
     
A la vista de todas estas informaciones, datos y fotografías que muestran un gran parecido dejo en el aire este interrogante;  
¿ Es el trabajo de los mangos de  la cuchillería canaria de procedencia norteafricana?. Sería interesante hacer una amplia investigación de campo en estos lugares.

3 comentarios:

  1. Me encanta leer estos artículos, escritos en un tono tan amable.
    Rescatar del olvido los temas que aquí se tratan es una labor encomiable y de la que pocos se ocupan. Felicito al autor por ello y…
    ¡¡¡Me muero de curiosidad por saber qué significa el nombre de este blog!!!

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    1. Gracias. Comentarios como este me animan a seguir con mi pequeño proyecto que es simplemente dar a conocer una parte desconocida de la cultura canaria. Sobre el nombre del blog. Aseysele, estoy elaborando un trabajo que publicare pronto.

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  2. Me gustaria preguntarte que eran los cuchillos de costa, de cumbre y de palo que mencionas en tu articulo. Un saludo

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